Las raíces de una guerra anunciada

La actualidad de Sudán es el resultado de gobiernos corruptos, golpes de Estado y décadas de poder autoritario

Abdel Fattah al-Burhan, líder de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS), y Mohamed Hamdan Dagalo, Hemedti, líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), encabezan hoy la guerra en el país. Fuentes cercanas al Ministerio de Asuntos Exteriores los describen como figuras “sobrantes de ego”. La desconfianza mutua y la crueldad sostienen buena parte del conflicto, pero no lo explican por completo.

Esta guerra es también el resultado de “un monstruo” que el propio Estado alimentó durante años: milicias -los janjaweed- utilizadas para hacer el “trabajo sucio” en las periferias y que acabaron creciendo hasta tragarse el centro. Los crímenes de genocidio contra comunidades no árabes no son algo nuevo en Sudán -de hecho, se han perpetuado con la guerra-. Fuentes cercanas al Ministerio de Asuntos Exteriores señalan una “clara intención genocida” en diferentes zonas de Sudán, a pesar de que Naciones Unidas titubea a la hora de sentenciarlo.

Sudán arrastra, además, un fuerte componente contrarrevolucionario. La guerra estalla sobre las ruinas de una transición frustrada. Esta es la verdad incómoda del conflicto. Lo que hoy se vive en Kordofán o Gezira no es enteramente nuevo para muchas comunidades de Darfur. Buena parte de la violencia actual prolonga lógicas anteriores: limpieza étnica, castigo colectivo y el uso del hambre como arma.

Tras la caída de Omar al-Bashir -expresidente de Sudán denunciado por la ONU en múltiples ocasiones por crímenes de guerra y genocidio-, la comunidad internacional trató de empujar una transición democrática sin terminar de entender la arquitectura de poder sudanesa. El gobierno cívico-militar prometía integrar a Hemedti y Al-Burhan en una estructura de transición. No ocurrió. Lejos de sostener una salida democrática, las FAS instigaron el golpe de Estado de 2021 y terminaron de quebrar lo poco que seguía en pie.

El impacto fue inmediato, pero tres años después también lo sigue siendo. Naciones Unidas calcula que entre 33,7 y 34 millones de personas necesitan ayuda humanitaria -la cifra más alta del mundo y similar al censo de España-; casi nueve millones siguen desplazadas dentro del país y más de doce millones han huido hacia países vecinos o europeos. Esa es la escala real de Sudán y la razón por la que Naciones Unidas la define ya como la peor crisis humanitaria del mundo.

"Los sudaneses intentan decidir quién es el 'menos malo', si al-Burhan o Hemedti"

 

 

 

 

 

 

 

Una refugiada sudanesa lleva a su hijo en brazos mientras desembarcan del USNS Brunswick en el puerto de Yeda, Arabia Saudí | Fuente: Associated Press

Desplazados internos sudaneses transportan agua en el campamento de Al Heshan, a las afueras de Puerto Sudán | Fuente: Associated Press

Niños sudaneses desplazados internos recogen agua en el campamento de Al Heshan, en Puerto Sudán, Sudán | Fuente: Associated Press

Ni siquiera la muerte puede contarse con precisión. El balance total de fallecidos sigue sin una cifra oficial única y cerrada, según las fuentes de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) consultadas. Ante ese vacío, Amnistía Internacional habla ya de “decenas de miles” de personas muertas, una fórmula que resume tanto la escala del horror como la dificultad de documentarlo.

Desde Madrid, la historia larga y devastadora se traduce en reunirse. Casa del Sudán funciona como una red de apoyo, pero también como memoria colectiva. Mohamed no habla de miedo, sino de lo que viene con él: “Hay mucha preocupación por familiares y amigos que siguen en el país, y un sentimiento constante de impotencia al estar lejos”. También comparte la intuición que atraviesa a buena parte de la diáspora: “La información fluye por intereses, no por la gravedad de la información. Básicamente, si fuese relativo a la magnitud de la crisis, Sudán estaría todos los días en las noticias”.

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Universidad Carlos III de Madrid | Doble Grado en Periodismo y Comunicación Audiovisual

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